NAIRO ALEXANDER QUINTANA ROJAS: un auténtico que se escuda en el silencio de la timidez, de su origen campesino. Hablando para la televisión, es igual que cuando lo hace con sus amigos: dice solo lo que piensa, y piensa únicamente como persona humilde, en medio de su infinita grandeza, demostrada cuando está escalando montañas, montado sobre su bicicleta. Seguramente es la herencia de sus padres: porque el 20 de julio, en los kilómetros finales de la etapa que ganó Nairo, la televisión mostró muchos detalles de la vida de don Luis Quintana y su esposa doña Eloísa Rojas. Cuando Nairo, con mucha fortaleza, pedalazo a pedalazo, se fue despegando del inglés Christopher Froome y del español Joaquim "el purito" Rodríguez, rumbo al premio de montaña y meta de llegada; en los recuadros de la pantalla del televisor, vimos el rostro de don Luis, con lágrimas que corrían por sus mejillas, y oímos sus palabras orantes, pidiendo a nuestro Dios que ayudara a su hijo. Lágrimas que quisiéramos fueran como las únicas en nuestras vidas, porque eran de auténtica y sincera felicidad. [Luis Hernando Moreno] “NAIRO, DE LOS CAMPOS BOYACENSES A LOS CAMPOS ELÍSEOS”. Leer más...