Viva la fiesta, y otras vivas que se repiten…
Vení pa'cá.
No puedo ir.
¿Por qué mi amor?
Ahí tá papá.
Disimula.
Ay, jeroz.
Sacale el sí.
Entre los dos.
Viva la Fiesta, Luis María Carvajal Prada (1900 – 1960)
Mucho cambian las cosas, a eso se le llama futuro; no obstante, si traemos al presente a Luis María Carvajal Prada , lo que, para él sería su futuro, si tuviera 123 años; a cambio de ser aplaudido por sus composiciones como, “Viva la fiesta”, “Soy solterito y me caso”, “Fantasía”;
estaría bajo el escrutinio y el señalamiento, en especial de las redes sociales, y el comportamiento de las nuevas ideologías, independientemente de cualquiera que sean estas; dichas plataformas se perfilan como inquisidores del “humanismo moderno”, y al igual que Tomás de Torquemada en 1477, condenan en la hoguera a quien no les parece estar de acuerdo con su forma de interpretar el desarrollo humano.
El nuevo desarrollo humano, construido en una interpretación bastante superficial y en su composición lingüística limitada a una mezcla de extranjerismos, leguaje de programación, los denominados emoticones, y una que otra grosería, se fundamenta en lo que ya hemos repetido, “el que más grita”.
Luis María Carvajal Prada tiene la comprensión suficiente para entender las nuevas filosofías, toda vez que su métrica musical encaja perfectamente en la percepción del diencéfalo, (zona profunda del cerebro asiento de las emociones) , por aquello de su capacidad artística y su formación académica.
Molagavita, Santander, COLOMBIA
Nuestro compositor molagavitense , afrontaría señalamientos como sexista, abusivo, infractor de la perspectiva de género, discriminador, fanático… como evidencia de uno de sus delitos basta un párrafo…
“Junto a los pies de la Virgen,
junto a los pies de la Virgen
se cruzan tiernas miradas,
mientras el cura bendice
las almas enamoradas”.
Carvajal Prada encontraría además un panorama político anacrónico, toda vez que se fundamentaría en aquello que él conoció hace más de 100 años.
Algunos elementos de la anacronía política se perciben en situaciones paralelas, pero con fechas diferentes:
Comisiones de expertos mostrando propuestas de reformas fiscales y monetarias, no solo para Colombia, sino para varios gobiernos, principalmente en Latinoamérica, basadas en la equidad de la distinción y el sacrificio de la productividad…
Una política de posiciones reformistas, como en su momento las cuatro veces presidente Rafael Wenceslao Núñez Moledo ; tal vez vía Asamblea Nacional Constituyente, dada su poca capacidad para gobernar y la necesidad permanente de hacerlo por personas interpuestas; reformas cimentadas sobre la amenaza de guerra civil, enfrentamientos en las calles entre los ciudadanos, la imagen corrupta de sus adversarios, la percepción de gobierno incluyente, y la propia imagen como líder político.
De Núñez vale la pena resaltar sus posiciones en el escrito, “Ensayos de crítica social” de 1847, donde describe conceptos para la relación del Estado y la religión; el modelo electoral, la guerra y los conflictos internacionales, lo que denominó la justa proporción económica; entre otros temas… prácticamente como en la actualidad.
Otro elemento repetido, tras más de 100 años, lo constituyen las políticas de José Gregorio Rafael Reyes Prieto , su enfrentamiento por la explotación petrolera, esta vez a favor, la lucha férrea de señalamientos hacia sus contradictores, la búsqueda de transformación del poder, vía Asamblea Nacional Constituyente, y en su momento, un carácter dictatorial; estructuró el país en 34 departamentos, gobernando bajo el lema, “Paz, concordia y trabajo” – “Menos política, más administración” … ¡qué curioso!
El “Ruiseñor Encantado”, Luis Maria , encontró una política similar a la denominada “ El triunfo del siglo XX” , de Laureano Eleuterio Gómez Castro , considerado uno de los oradores más eminentes de Colombia, evidenciando comportamientos binarios, toda vez que pasaba de lo más ortodoxo del catolicismo a lo más conciliador, tras sus variaciones de carácter, fue capaz de atacar hasta sus propios copartidarios; desde la extrema derecha mantuvo permanentemente el riesgo de la sociedad hacia otros modelos de pensamiento y la necesidad de que las masas asumieran su defensa; promovió una Asamblea Nacional Constituyente, a fin de lograr sostenibilidad en el poder. Su hegemonía de carácter dictatorial resultó un año.
Luis Maria se enfrenta a los estragos de la violencia y la corrupción, rememorando situaciones acontecidas en 1948, con la muerte de Jorge Eliécer Gaitán Ayala, así como las políticas transformistas y en su momento de desarrollo en infraestructura del General Gustavo Rojas Pinilla; inicia un proceso de igualdad social, fomentó la Alianza por el Progreso, grandes avances en inclusión al instaurar el voto femenino, prohibió el libre porte de armas, separó su gobierno de los partidos tradicionales, fomentó una Asamblea Nacional Constituyente. El distanciamiento con los partidos políticos llevó a un hecho conciliador entre estos, quienes instauraron posterior a su gobierno el denominado Frente Nacional.
El compositor se encontraría en un galimatías donde las palabras Sociedad, Ciudadanos, Derechos, Equidad, Gobierno, Igualdad, se sostienen sobre los deseos de una Asamblea Nacional Constituyente como durante más de 100 años.
Dirán los lectores, ¿por qué grabamos hoy al compositor Luis María Carvajal Prada?; la interpretación es simple, muchas veces hemos acudido en las mediaciones de la noche, acompañados de un repertorio musical, generalmente algunos intérpretes, naturalmente uno que otro trago, al balcón de alguna dama, “cuando eso era legal”, y desde la calle por interpuestos pensamientos, es decir, por las canciones expresamos sentimientos; en la política se está haciendo algo parecido, por pensamientos interpuestos, desde el balcón se le está expresando a la ciudadanía, nuevamente lo mismo que durante todos estos más de 100 años; con el único deseo verdadero de permanecer en el poder, convertirse en héroe, prócer e insigne miembro de la ciudadanía, digno de estar en un pedestal.
Al ser tan evidentes y repetitivas las situaciones sociopolíticas de nuestro país, me atrevo a decir que nunca se cambia de gobierno, solo se cambia el nombre del gobernante.
La estructura de esta columna nació de las predicciones hechas hace cinco años por el ya fallecido, Antonio Caballero Holguín ; y por muchos que siguen la trayectoria del desarrollo social.
De otra parte, y en un nuevo acercamiento a lo que es la composición musical, de manera personal sentiría vergüenza, ante un compositor académico como Luis María Carvajal Prada, el cual debería darse cuenta de la decadencia cultural en manos de la comercialización y en peor forma del denominado “reggaetón” .
Una verdadera ofensa hacia el compositor, quien literalmente murió ante la interpretación de su propia obra en el Teatro Santander de Bucaramanga.
Mucho he repetido, hay que cambiar, “el hacer por hacer, por el saber hacer”.





