Esclavos del miedo y la prepotencia, caemos en las mismas artimañas…


Un joven de aspecto normal,

esos que tienen permanente acceso

a los sistemas digitales de información,

sorprendentemente, en una corta frase,

realiza lo que pareciera una simple pregunta…

Debo reconocer, no salgo de mi asombro por la acción

y por el contenido del cuestionamiento;

he descubierto recientemente, soy un ignorante

en lo que se denomina lenguaje inclusivo sin estereotipos,

es justo aceptar haber requerido tiempo para investigar

los conceptos exactos, que se adapten a las expectativas del joven,

al parecer confía en mí discernimiento…

Todavía busco por todos los medios una respuesta a:

 ¿la esposa del caballo es la caballa…?


Por Germán Alfonso Garcés Mariño
Chicamocha News – julio de 2023

Siempre se ha dicho que hay tantas historias como contadores de historias, muchas veces la misma historia se mezcla con la fantasía y con la ilusión de un pasado diferente; de un tiempo acá, he encontrado como referente de la historia regional, departamental y nacional al Maestro Armando Martínez Garnica, santandereano de sangre, actual presidente de la Academia Colombiana de Historia, quien al amanecer de los jueves publica su columna en el diario Vanguardia Liberal… esta se ha convertido en una catedra critica del pasado y presente colombiano.

Recientemente, el 19 de junio de 2023, “Pizarras y lápices para todos los niños”, nos recuerda el papel preponderante de un verdadero héroe santandereano, ¡sí!, del gran Santander; y no solo como protagonista de la libertad, su interpretación de verdadera libertad, sus conceptos de democracia participativa, sino de su interés por la educación del pueblo; hace referencia al General “Francisco José de Paula Santander Omaña”.

El papel del General Santander, del cual, a lo largo y ancho del país muchos establecimientos educativos llevan su nombre, en un justo reconocimiento. “Francisco José de Paula Santander Omaña”, fue un político y militar colombiano que participó en el proceso de independencia, luchando al lado de varios patriotas junto a Simón Bolívar; su política educativa comenzó con la creación del Colegio de Boyacá, Tunja, el 17 de mayo de 1822. Se complementó así: Escuela Náutica de Cartagena, junio de 1822; Colegio de Antioquia en Medellín, 9 de octubre de 1822, que dio origen a la Universidad de Antioquia; Colegio del Rosario en Bogotá, 10 de diciembre de 1822; Colegio del Cauca en Popayán, 11 de diciembre de 1822; Colegio del Azuay en Quito, 28 de mayo de 1823; Colegio Nacional en Santa Fe (Bogotá), 11 de julio de 1823.

Como lo narra el Maestro Martínez Garnica, su papel en la educación fue mucho más allá de la dotación escolar, que para el tiempo era más que significativa, y requirió de una descomunal inversión del Estado, sin que le temblara la pluma para fortalecer la verdadera libertad que da la educación a los ciudadanos.

Trozo de pizarra pulimentado, de forma rectangular, usado para escribir o dibujar, proveniente de rocas homogéneas, de grano muy fino, comúnmente de color negro azulado, opaco. Era la Tablet de los Antepasados.

Para algunos, mantener viva la historia, sobre todo de los verdaderos próceres de la tierra, local, regional y lo nacional, nos permitirá apropiarnos de sus gestas y heroísmos, pero sobre todo, aprender de sus errores; soy un convencido de la igualdad, la libertad, el respeto por la vida, los derechos, la autonomía, así como del reconocimiento de los deberes, equidad, compromiso, respeto y calidad de ser siempre una mejor sociedad, por lo tanto, comparto plenamente las ideas que han sido ocultadas y soterradas por más de 200 años del General “Francisco José de Paula Santander Omaña”.

El General Santander era un convencido, como muchos en este país, afortunadamente, de la ausencia de egos; no compartía acciones como lo acontecido el 10 de febrero de 1824 cuando Bolívar es nombrado Dictador del Perú. "El Congreso General Constituyente del Perú, en uso de las facultades extraordinarias que le ha conferido la nación para salvarla de la anarquía y de la opresión, decreta: Artículo 1. El Libertador Simón Bolívar es investido del Supremo Poder Ejecutivo con el título de Dictador del Perú".

Como acotación, la Constitución proyectada por Bolívar, adoptaba el régimen unitario, pero consideraba un “presidente vitalicio” a la cabeza del poder ejecutivo, el cual sería nombrado por primera vez por el congreso constituyente… en lo personal, 200 años más tarde, ¡da miedo!

Retomando los afanes de la educación, como eje de la libertad propuesta por el General Santander, el cuento con que inició esta columna, es más que un cuento, el cuestionamiento del joven pertenece a la realidad, tal vez de mi quehacer como docente en un tiempo. Estudios recientes de Desarrollo Social, nos presentan una controversia en lo que ha sido la expectativa de vida para los adultos colombianos, que oscila entre los 73 y los 80 años, y lo que es la expectativa de vida económica y social de los jóvenes actuales menores de 35 años; el 52% de los jóvenes colombianos no tienen prevista una vida laboral, social y económica más allá de esta edad, pareciera que su propia convicción o forma de ver la vida no les permite apreciar un futuro superior, lo cual es evidente en el afán por no constituir hogares, por permanecer de forma dependiente de sus padres o núcleo familiar; hay claridad que el modelo educativo ha tenido fallas estructurales más allá de la necesidad de dotar de pizarras y lápices a los estudiantes.

Los modelos tecnológicos, la ciencia y la tecnología proporcionan los medios para una pedagogía que nos permita pensar en la educación para la preservación de la especie y la conservación del planeta; como consecuente con la supervivencia de la raza humana; sin embargo, las políticas estatales siguen centradas en el vicio de la corrupción y el ciclo que la mantiene; la compra de votos, el gobernar para reponer el dinero de la compra de votos, para así volver a comprar votos… son permanentes los escándalos en infraestructura educativa, como los conocidos colegios inconclusos a lo largo y ancho del país, el escándalo de los dineros para la conectividad educativa nacional, la carne de caballo con que se nutren los estudiantes en los colegios, producto de la paupérrima contratación en el sistema de alimentación escolar… es aberrante saber que los jóvenes del futuro de Colombia corren el riesgo de que sus aulas de clase colapsen en cualquier momento.

El producto de la pérdida del sentido histórico de la sociedad, se refleja cuando un joven de escasos 20 o 22 años nos narra cómo era la violencia en Colombia para los años 80 y 90; de forma casi heroica y de pleno conocimiento acomoda los hechos, lejos de la realidad de esos días, cuando en la región del Chicamocha Medio y en el resto del país los hogares cerraban sus puertas en la noche y esperaban con ansias que al día siguiente sus vecinos, amigos, familiares, conocidos e inclusive ellos mismos siguieran con vida… muchos recordamos el estruendo de una bomba y nos preguntamos en silencio, ¿Para quién sería?, todavía retumban en los cielos y el avión fantasma cuando bombardeaba inmisericordemente la ruralidad y los pequeños poblados, el asombro cuando la fuerza pública abandonaba los municipios, dejando a los ciudadanos inermes a los terroristas, como producto de una de las políticas más equivocadas de nuestro país.

Estos jóvenes, que desconocen la sangre que ha corrido en este país, producto del narcotráfico y el terrorismo, muchos de ellos tatúan en sus cuerpos el rostro de un personaje que ni siquiera debe mencionarse, piden la legalización de productos pisoteando la muerte de miles de colombianos; lo argumentan en nombre de la libertad, inclusión, igualdad y derechos. Este modelo ideológico fue el que nos llevó sobre los cimientos de la corrupción a buscar un cambio, del cual fueron protagonistas los jóvenes.

Este 20 de julio del 2023 inicia la nueva legislatura, la segunda de ese nuevo cambio; vale la pena enfatizar, en la primera legislatura fue poco lo que se vio de verdaderas reformas, actos legislativos, control político, seguimiento judicial, administrativo y de control público; se continuó con los escándalos, la burocracia, la mermelada, solo que, con otro nombre, los acuerdos en lo subterráneo, la legislación en primera persona, y lo más preocupante: la amenaza como sistema de gobierno.

Mucho he repetido, hay que cambiar, “el hacer por hacer, por el saber hacer”.

Por Germán Alfonso Garcés Mariño

Chicamocha News – julio de 2023

ChicamochaNews.net - Multilenguaje