De la tumba a la vida: Por qué necesitas cambiar el "algún día" por una mentalidad de "AHORA"

 


Ten una mentalidad de "ahora"

"Todo el que vive en mí y cree en mí jamás morirá. ¿Lo crees, Marta?" (Juan 11:26).

Hay momentos en la vida en los que sentimos que Dios llegó demasiado tarde. Oramos por la restauración de un matrimonio, por la sanidad de un ser querido, por un empleo, por un negocio o por un hijo que se ha alejado del Señor, y pareciera que el cielo guarda silencio. En esos momentos, el enemigo intenta sembrar una peligrosa conclusión: "Ya es demasiado tarde; la oportunidad murió."

Sin embargo, el relato de Juan 11 nos revela una verdad extraordinaria acerca del carácter de Cristo: Jesús nunca llega tarde; Él llega en el momento perfecto para manifestar la gloria de Dios.

Lázaro llevaba cuatro días en la tumba. Según la lógica humana, todo había terminado. La enfermedad ya no podía tratarse; la muerte había pronunciado su sentencia. María y Marta habían limitado su fe al pasado ("si hubieras estado aquí...") y al futuro ("sé que resucitará en el día final"), pero Jesús quería llevarlas al presente.

Él no les habló de lo que hizo ni solamente de lo que haría algún día. Les reveló quién era en ese mismo instante:

"Yo soy la resurrección y la vida."

Observa que Jesús no dijo: "Yo seré", sino "Yo soy". En la Escritura, Dios constantemente se presenta en tiempo presente porque su poder nunca está limitado por nuestras circunstancias ni por nuestro calendario.

Dios trabaja en el presente

Como apologetas cristianos, debemos recordar que el cristianismo no se sostiene sobre ilusiones ni sobre optimismo vacío. Nuestra fe descansa sobre hechos históricos: el mismo Jesús que resucitó a Lázaro venció posteriormente la muerte con su propia resurrección. Si Cristo tiene autoridad sobre la muerte, entonces también la tiene sobre todo aquello que parece imposible en nuestra vida.

La historia de Lázaro demuestra que el retraso aparente de Dios nunca significa ausencia. Mientras Marta veía un sepulcro, Jesús veía un escenario para revelar el poder del Padre.

Muchas veces nosotros también vivimos atrapados entre dos tiempos:

  • Recordamos con nostalgia lo que Dios hizo antes.
  • Esperamos con ansiedad lo que creemos que hará algún día.

Pero olvidamos que Dios sigue obrando hoy.

Una piedra que debemos mover

Jesús pudo haber quitado la piedra con una sola palabra. Sin embargo, pidió a quienes estaban presentes que la removieran.

¿Por qué?

Porque Dios muchas veces espera nuestra respuesta de fe antes de manifestar su poder.

La piedra representa aquello que debemos decidir mover:

  • El temor.
  • La incredulidad.
  • El resentimiento.
  • La comodidad.
  • La procrastinación.
  • Las excusas que nos mantienen inmóviles.

No podemos pedirle a Dios que haga lo sobrenatural mientras nosotros nos negamos a dar el paso natural que Él nos está pidiendo.

¿Cómo vivir con una mentalidad de "ahora"?

En el hogar

Quizá llevas meses esperando que cambie el ambiente familiar. En lugar de pensar: "Algún día tendremos paz", comienza hoy siendo tú quien perdona primero, quien ora primero y quien habla con amor primero.

Una sola conversación guiada por Dios puede cambiar la historia de una familia.

En las finanzas

Muchos esperan el momento perfecto para administrar correctamente sus recursos.

La mentalidad de "ahora" dice:

"Hoy comenzaré a ser un buen administrador de lo poco que Dios puso en mis manos."

La fidelidad en lo pequeño suele ser el terreno donde Dios prepara las grandes bendiciones.

En el trabajo

Tal vez piensas:

"Cuando tenga un mejor empleo serviré con excelencia."

Pero Dios honra a quienes trabajan con integridad desde donde están.

La promoción muchas veces comienza antes del ascenso.

En las amistades

Quizá una amistad necesita reconciliación.

Esperar que la otra persona dé el primer paso puede prolongar una distancia innecesaria.

Hoy puede ser el día para enviar ese mensaje, pedir perdón o extender gracia.

Nunca sabemos cuánto puede hacer Dios mediante un acto sencillo de obediencia.

Una fe que actúa hoy

Marta tuvo que responder una pregunta profundamente personal:

"¿Lo crees?"

No era una pregunta sobre doctrina solamente.

Era una invitación a confiar.

La misma pregunta resuena hoy para nosotros.

¿Creemos que Dios sigue abriendo puertas?

¿Creemos que todavía restaura matrimonios?

¿Que sigue transformando vidas?

¿Que aún sana corazones heridos?

¿Que todavía levanta sueños que parecían sepultados?

La fe bíblica no consiste únicamente en esperar un cielo futuro; también consiste en caminar diariamente con la certeza de que el Reino de Dios ya está actuando entre nosotros.

Reflexión final

Quizá llevas tiempo mirando la piedra que cubre aquello que consideras perdido: un sueño, una relación, un ministerio, una oportunidad o una esperanza.

Jesús no te está invitando simplemente a esperar un milagro futuro.

Hoy te pregunta, como a Marta:

"¿Lo crees?"

El Dios de las Escrituras sigue siendo el Dios del presente. Él continúa llamando vida donde otros solo ven muerte, esperanza donde otros ven fracaso y propósito donde otros ven finales.

No permitas que la resignación ocupe el lugar de la fe.

Hoy puede ser el día en que Dios abra una puerta inesperada.

Hoy puede ser el día en que recibas una respuesta.

Hoy puede ser el comienzo de aquello por lo que has estado orando durante años.

Porque nuestro Señor sigue siendo el gran "Yo Soy", el Dios que actúa ahora.

Por: William de Jesús Vélez Ruíz [WilliVeR]


El Periódico Web
Periódico Chicamocha News
Internet Para Educar


    ¡Únete a esta travesía de autoexploración y motivación! 
    Despierta tu poder interior y descubre la maravilla de vivir cada día con propósito y pasión. 🚀

👁️‍🗨️Red de Negocios y Profesionales👆🏼

ChicamochaNews.net - Multilenguaje