Tunja,
13 de octubre de 2026.- El 12 de octubre, una fecha que durante años conocimos
como el Día de la Raza y que hoy invita a reflexionar sobre la diversidad, la
memoria y el reconocimiento de los pueblos, coincidió con el cierre del
Festival Internacional de la Cultura Campesina (FICC) 2026. Fueron días para
reencontrarnos con nuestras raíces y comprender que la cultura no es un adorno:
es una forma de libertad, resistencia y afirmación de la vida.
En
esta edición, bajo el liderazgo del gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, la
gestora social, Daniela Assis, la gerente Mireya Becerra, Elina Ulloa,
secretaria de Desarrollo Económico, Andrés Leonardo Becerra, secretario de
Agricultura, y todos y cada uno de los coordinadores y miembros del equipo de
trabajo, Boyacá puso en el centro a sus artistas, comunidades y tradiciones. En
este propósito también estuvo presente CosechArte, como una apuesta por
visibilizar y fortalecer el campo en donde todo nace.
Más
de 2.000 artistas y cerca de 400 actividades dieron vida a una programación con
participación nacional e internacional, que integró música, danza, teatro,
literatura, artes plásticas, cine, patrimonio y expresiones de la cultura
campesina. Una celebración de la diversidad creativa y de las voces que
mantienen viva la identidad del territorio.
Esta
versión tuvo un significado especial: al priorizar la vida, el Festival
encontró en las artes la manera de recuperar su corazón y reafirmar el
reconocimiento del campesinado como sujeto de derechos, portador de saberes y
protagonista de nuestra cultura.




