Por Carmenza Reyes B.
Tunja,
27 de abril de 2026 - (UACP). En el marco del proyecto ‘Conservación de áreas
estratégicas y gestión ambiental en el páramo de Tota – Bijagual - Mamapacha’,
la administración departamental, a través de la Secretaría de Ambiente y
Desarrollo Sostenible, realizó la entrega de insumos para más de 100 jardines
de vida a familias de las veredas Corales, Sunguvita, Ranchería, Tobal,
Toquecha, Guaquira, Tota y La Puerta, en el municipio de Tota, con una inversión
de 896.187.053 pesos.
Los
‘Jardines de Vida’ son iniciativas que integran huertas caseras y sistemas de
recolección de aguas lluvias, orientadas a fortalecer la seguridad alimentaria,
la sostenibilidad ambiental y la economía de las familias campesinas. Además,
contribuyen a la conservación del ecosistema de páramo al promover prácticas
limpias, el cuidado del suelo y el uso responsable del recurso hídrico,
elementos clave para la protección de estos territorios estratégicos.
La
Gobernación de Boyacá, en articulación con la Alcaldía de Tota, lidera esta
estrategia enfocada, tanto en la conservación del páramo como en el
fortalecimiento de la seguridad alimentaria de las comunidades que habitan este
ecosistema.
De
igual forma, los beneficiarios recibirán asistencia técnica para la preparación
de ‘bio-abonos’, con el fin de promover una producción sostenible. En este
sentido, los ‘Jardines de Vida’ se consolidan como soluciones que, además de
garantizar el acceso a alimentos, representan una medida efectiva de adaptación
al cambio climático.
“Cada
sistema de almacenamiento de aguas lluvias entregado representa una respuesta
inteligente frente al cambio climático. Las huertas que impulsamos son espacios
de aprendizaje, autonomía y conexión con la tierra; una apuesta por la
soberanía alimentaria, las prácticas limpias y el cuidado del suelo que nos
sostiene”, explicó Soraida Alicia Ruiz, secretaria de Ambiente y Desarrollo
Sostenible de Boyacá.
Esta
estrategia cuenta con un alto componente de sostenibilidad ambiental, orientado
a transformar el campo y proteger ecosistemas estratégicos como los páramos.
De
este modo, se consolida una apuesta integral por la conservación de los
recursos naturales y la construcción de territorios más sostenibles frente a
los desafíos del cambio climático.



