Tunja,
16 de octubre de 2026. (UACP). La cultura campesina se tomó los escenarios, las
calles y las conversaciones en Colombia durante 12 días. El FICC convocó a
247.000 asistentes en sus eventos culturales y en Cosecharte, abrió espacios
para el talento boyacense y demostró que las tradiciones del campo también
convocan multitudes.
Uno
de los datos que mejor refleja este encuentro es que cerca del 45 % de los
asistentes llegó por primera vez al FICC. Una señal de que cada vez más
personas se acercan a la cultura campesina a descubrir sus expresiones y sus
raíces.
La
programación artística y cultural llegó a 30 municipios y 91 escenarios con 420
actividades. Entre los eventos con mayor aforo estuvieron música que reunió a
34.557 personas; la Noche de los Museos, a 22.912; el teatro, a 16.244, y la
danza, a 12.796 asistentes.
El
FICC también fue una oportunidad para que el talento de la región brillara. A
través de su convocatoria de estímulos, 281 iniciativas locales de 39
municipios resultaron beneficiadas, mientras cerca de 2.000 artistas locales
hicieron parte de esta gran celebración cultural.
Cosecharte:
gran dinamizador de la economía en torno a la cultura
Entre
el 7 y el 12 de octubre, la feria contigua al Estadio La Independencia de Tunja
registró ventas por $1.515 millones, una cifra que prácticamente duplica los
$853 millones de 2025 y supera ampliamente los $419 millones de 2024. En tres
años, las ventas se multiplicaron por más de tres.
La
asistencia también creció. Cosecharte recibió 130.529 visitantes en 2026, un
aumento del 64,2 % frente a los 79.000 registrados en 2025. El domingo, con
35.500 asistentes, se vivió una de las jornadas de mayor afluencia a un evento,
en la historia de Boyacá.
Detrás
de estas cifras hay historias de trabajo, tradición y emprendimiento. Por
ejemplo, Nidia Caro, cocinera y portadora de tradición, contó que vendió más de
4.000 arepas boyacenses; Che Capo, con sus choripanes artesanales, superó las
3.000 unidades vendidas. El chef Giorgio Pario reportó la venta de 600 libras
de queso y agradeció el espacio para comercializar sus productos.
El
campo y los negocios locales también fueron protagonistas
Cosecharte
abrió oportunidades comerciales para distintos sectores. Frente a 2025, las
ventas de artesanías crecieron 401,8 %; las de esmeraldas, 227,1 %; maridaje,
88,1 %; la Licorera de Boyacá, 83,1 %; gastronomía, 19,6 %; emprendimientos,
16,1 %, y agroindustria, 9,5 %. En este último sector, campesinos y agroindustriales
vendieron $187 millones.
El
movimiento también se sintió fuera de la feria. Durante los seis días de
Cosecharte, se estima que circularon $3.000 millones en la economía de Tunja
incluyendo al transporte público, comercio aledaño, restaurantes y tiendas.
Además, la feria generó 1.100 empleos temporales.
Durante
la semana del FICC se movilizaron 746.121 vehículos por las vías de Boyacá, un
14 % más que en el mismo periodo de 2025. Satena reportó ocupación del 100 % en
sus vuelos desde y hacia el aeropuerto Juan José Rondón de Paipa.
Fueron
días en los que la cultura campesina se puso de moda en Colombia.




