Bogotá, 15 de octubre de 2026.-
Al considerar que la libertad de prensa es democracia, el Presidente Abelardo
De La Espriella expresó este jueves que, de acuerdo con su convicción, “el
periodista tiene derecho a investigar al gobierno, cuestionar sus decisiones,
denunciar irregularidades y publicar informaciones que puedan resultar
repelentes para quien ejerce el poder".
El Mandatario se refirió a este tema durante la inauguración de
la nueva sede de la Casa Editorial de El Tiempo, evento en el que recalcó que
“el derecho a criticar no es una concesión del gobernante" sino “una
consecuencia natural y lógica de la libertad en democracia".
El Jefe de Estado recordó que hace más de seis décadas el
presidente estadounidense John F. Kennedy habló precisamente de esa relación entre
el poder y la prensa.
“En medio de enormes preocupaciones por la seguridad de los
Estados Unidos, pidió responsabilidad a los medios, pero advirtió que la
seguridad nacional no podía utilizarse para impedir que los ciudadanos
conocieran aquello que tenían derecho a saber. Esa distinción es esencial. La
defensa de la nación no puede convertirse en una excusa para encubrir los
errores del Estado o del gobierno", sostuvo el Mandatario.
De acuerdo con el Presidente De La Espriella, “entre los riesgos
propios de una prensa libre y un gobierno facultado para decidir qué puede
publicarse, siempre me inclinaré por la libertad de prensa".
Al mismo tiempo, planteó que “defender sin reservas la libertad
de prensa no significa llamar periodismo a todo lo que se presenta bajo ese
nombre", ya que “una cosa es el periodismo –con todo lo incómodo, crítico,
severo e implacable que pueda llegar a ser con el poder–, y otra muy distinta,
utilizar ese oficio para propósitos que nada tienen que ver con informar".
“Este es un país libre –dijo–. Quien quiera hacer política o
defender una agenda partidista está en todo su derecho. Lo que no es serio ni
honesto con la sociedad es presentar como periodismo lo que en realidad es una
operación política, una persecución contra adversarios o la conversión de odios
y obsesiones personales en supuestas investigaciones de prensa. Lo mismo ocurre
cuando se utiliza una plataforma periodística para proteger intereses
particulares".
En este contexto, el Presidente de la República recalcó que “el
periodismo no puede convertirse en una cobertura respetable para fines ajenos
al derecho de los ciudadanos a estar informados".
“Yo respeto profundamente al periodista que ejerce su oficio con
seriedad, incluso cuando el resultado de su trabajo incomode. Ningún respeto,
en cambio, me merece quien utiliza ese oficio para hacer militancia, ajustar
cuentas personales o tramitar asuntos particulares bajo la apariencia de una
labor de Reportería", sostuvo.
Al término de su intervención, el Jefe de Estado reiteró el
compromiso de su Gobierno con la libertad de prensa.
“Con la firmeza que me caracteriza, defenderé la libertad de
prensa sin vacilaciones, sin matices, y seguiré planteando los debates que
considere necesarios para proteger los altos intereses de la nación, para
proteger la salud de la República, como decían los antiguos romanos",
puntualizó.




