¿Miedo a fallar? Descubre por qué Dios no está enojado contigo y cómo acercarte a Su Trono hoy mismo.

VEN ATREVIDAMENTE

“Así que corrígeme, Señor, pero por favor sé amable. No me corrijas con ira, porque moriría.” (Jeremías 10:24)
“Así que… acerquémonos confiadamente al trono de nuestro Dios misericordioso, para recibir misericordia y hallar gracia para cuando más la necesitamos.” (Hebreos 4:14-16)

1. CUANDO TE ACERCAS, NO TE ESCONDES

Cuando Jeremías ora, lo hace con un corazón humilde: “Corrígeme, pero sé amable.”
Su oración no es de alejamiento, sino de acercamiento.

La cercanía a Dios no expone nuestra vergüenza… expone Su gracia.

En la Escritura, siempre que el ser humano se acerca a Dios, lo hace con sus grietas, no con sus coronas. La perfección nunca ha sido requisito para la cercanía — solamente la humildad.

Hebreos nos da la palabra clave: “Confiadamente”.

No dice tímidamente.
No dice con miedo.
No dice con vergüenza.
Dice con confianza.

Confianza no en tu desempeño… sino en Su misericordia.

2. LA CULPA QUIERE QUE TE ALEJES, DIOS QUIERE QUE TE ACERQUES

Cuando fallamos, la voz de la culpa dice: “No te atrevas.”
La voz del Evangelio dice: “Ven atrevidamente.”

Así le ocurrió al hijo pródigo. Él pensó: “Volveré como siervo.”
Pero el Padre declaró: “Vuelve como hijo.”

El enemigo quiere tu distancia.
Dios quiere tu proximidad.

3. FE INFANTIL, ORACIÓN MADURA

La oración de Jeremías es simple, honesta y directa. No es teatral. No es litúrgica. Es infantil en el mejor sentido: confiada, sin máscaras y sin miedo.

Jesús elogió ese tipo de fe porque los niños se acercan sin negociar con su autoestima.
No calculan si merecen.
No preguntan si son dignos.
Simplemente vienen.

4. APLICACIONES A LA VIDA DIARIA

📌 En el hogar:
Quizás estás luchando con tu carácter en casa: impaciencia, tensión, discusiones. No te alejes pensando “no cambio más”. Ora como Jeremías:

“Padre, corrígeme… pero quédate conmigo.”

📌 En el trabajo:
Si cometiste un error laboral o administrativo, no cargues la culpa como identidad. Pide sabiduría y mejora, sin huir de Dios por tu desempeño.

📌 En tus amistades:
Cuando fallas a alguien o alguien te falla, acércate para restaurar, no para justificarte. La gracia es un puente, no una pared.

📌 En tu vida espiritual:
No digas: “Cuando esté mejor, buscaré a Dios.” Ese es uno de los mayores engaños.
Es cuando estás peor que más necesitas Su gracia.

5. GRACIA PARA CUANDO MÁS LA NECESITAS

El escritor de Hebreos no dice que hallarás gracia “cuando la merezcas”.
Dice que la hallarás cuando más la necesites.

Y cuando más la necesitas suele ser cuando menos te sientes digno de recibirla.

Así que hoy, si tu mente dice: “Aléjate”… responde con valentía espiritual:

➡️ “No voy a retroceder. Voy a entrar.”
➡️ “No voy con culpa. Voy con confianza.”
➡️ “No voy por mi justicia. Voy por Su misericordia.”

Dios no está enojado contigo.
Está empeñado en transformarte.
Y la corrección de Dios es un gesto de amor, no de condenación.

REFLEXIÓN FINAL

No permitas que tus fallas se conviertan en barreras. Conviértelas en puertas.
No esperes a estar “listo” — ven tal como estás.
No esperes a sentirte digno — la gracia te dignifica en el camino.

Por: William de Jesús Vélez Ruíz [WilliVeR]


El Periódico Web
Periódico Chicamocha News
Internet Para Educar


    ¡Únete a esta travesía de autoexploración y motivación! 
    Despierta tu poder interior y descubre la maravilla de vivir cada día con propósito y pasión. 🚀

👁️‍🗨️Red de Negocios y Profesionales👆🏼 

ChicamochaNews.net - Multilenguaje