Él Responderá
Amado seguidor de La Promesa Diaria,
El profeta Oseas nos hace una invitación apasionada en Oseas 6:3: “Conozcamos, y sigamos adelante para conocer al Señor; como el alba está dispuesta su salida…”. No es una sugerencia pasiva, es un llamado urgente: seguir adelante hasta experimentar que Él responde.
El texto no dice “quizás”, no dice “si tienes suerte”. Dice que Su respuesta es tan segura como el amanecer. Así como cada mañana, sin falta, la luz rompe la oscuridad, así también la intervención de Dios llega a quien le busca.
1. Su Respuesta es Tan Segura Como el Alba
Piensa en esto: nadie se despierta preocupado porque el sol no saldrá. Puede haber nubes, tormenta o neblina… pero el sol está ahí.
Así es la fidelidad de Dios.
Cuando invocas Su nombre:
-
Él trae luz a tu confusión.
-
Él trae dirección a tu incertidumbre.
-
Él trae paz a tu ansiedad.
En tu hogar, quizás estés atravesando tensiones familiares. Conversaciones difíciles. Silencios incómodos. Invoca Su nombre antes de reaccionar. Haz una pausa. Ora primero. Muchas veces la respuesta no es que cambien los demás, sino que Él cambia tu corazón y te da sabiduría para actuar.
En tu trabajo, tal vez enfrentas presión, metas exigentes o trato injusto. En lugar de desesperarte, clama. Pide dirección. Dios puede abrir puertas que nadie puede cerrar y darte favor donde parecía imposible.
2. Él Es Como Lluvia en Tierra Seca
Oseas también dice que Él vendrá como la lluvia temprana. En el contexto agrícola de Israel, esa lluvia era vital para la cosecha. Sin lluvia, no había fruto.
Espiritualmente es igual.
Hay temporadas donde el corazón se siente seco:
-
Oras, pero no sientes nada.
-
Trabajas duro, pero no ves resultados.
-
Das amor, pero no recibes reciprocidad.
Pero la sequía no es permanente.
Cuando lo invocas:
-
Él restaura sueños rotos.
-
Él sana heridas del pasado.
-
Él transforma fracasos en testimonios.
Muchos creen que deben “arreglarse” antes de acercarse a Dios. Eso contradice la esencia del evangelio. No fue el hombre perfecto quien necesitó a Cristo, fue el pecador. Recuerda la parábola del hijo pródigo en el Evangelio de Evangelio de Lucas: el padre no esperó que el hijo se limpiara primero; salió corriendo a abrazarlo.
Así es tu Padre celestial.
3. Él Toma Tu Desorden y Lo Convierte en Mensaje
Lo que hoy te avergüenza, mañana puede convertirse en ministerio.
Lo que hoy te duele, mañana puede sanar a otros.
En tu relación con amistades:
-
Tal vez fallaste.
-
Tal vez te fallaron.
-
Tal vez hay distancias que parecen irreparables.
Invoca Su nombre antes de cortar definitivamente un vínculo. Pide discernimiento. A veces la restauración comienza con una llamada humilde, un mensaje sincero o una conversación honesta.
En tu vida personal:
-
Ese error financiero puede enseñarte administración.
-
Esa decepción sentimental puede enseñarte madurez.
-
Esa pérdida puede enseñarte dependencia de Dios.
Él no desperdicia nada.
4. Una Verdad Apologética Que Fortalece la Fe
Desde una perspectiva racional, el cristianismo no descansa en emociones, sino en la fidelidad histórica de un Dios que actúa en el tiempo y en la historia. El mismo Dios que respondió a Israel, que levantó profetas, que cumplió promesas, sigue siendo fiel hoy.
Si el alba es constante…
Si las estaciones son ordenadas…
Si las leyes naturales permanecen…
¿Cuánto más Aquel que diseñó todo eso?
Su carácter no cambia.
Reflexión Final para Ti
Hoy no necesitas perfeccionarte para acercarte.
No necesitas tener todas las respuestas.
No necesitas resolverlo todo primero.
Solo necesitas invocarlo.
Y cuando lo hagas, recuerda esta promesa:
Él responderá.
Y cuando responda, traerá luz, lluvia, restauración y propósito.
Porque nuestro propósito de Vida es:
Vivir la Palabra con V de Victoria.
Por: William de Jesús Vélez Ruíz [WilliVeR]
El Periódico Web
Periódico Chicamocha News
Internet Para Educar
.gif)
/hotmart/product_pictures/86e2c33c-95f1-419c-b12b-20166a4ba344/GEWEBLogo.png)



