Eres Elegido
"Si pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como a uno de los suyos, pero ustedes ya no forman parte del mundo. Yo los elegí para que salieran del mundo, por eso el mundo los odia." (Juan 15:19).
Vivimos en una sociedad donde muchas personas buscan desesperadamente ser aceptadas. Algunos creen que su valor depende de la cantidad de seguidores en las redes sociales, del reconocimiento que reciben en su trabajo, de la apariencia física o de los bienes materiales que poseen. Sin embargo, Jesús nos revela una verdad mucho más profunda y liberadora: nuestra identidad no depende de la aprobación del mundo, sino de haber sido elegidos por Dios.
Cuando Cristo dijo: "Yo los elegí", estaba declarando que nuestra relación con Él no es producto del azar, sino del amor eterno del Padre. Antes de que alguien creyera en ti, Dios ya había puesto Sus ojos sobre tu vida. Antes de que conocieras tus fortalezas o tus debilidades, Él ya había determinado que serías parte de Su familia.
Ser elegido por Dios no significa que la vida estará libre de dificultades. De hecho, Jesús advirtió que quienes le siguen pueden enfrentar rechazo, incomprensión e incluso oposición. Esto ocurre porque los valores del Reino de Dios muchas veces contrastan con la manera de pensar del mundo. Mientras el mundo promueve el orgullo, Dios exalta la humildad; mientras el mundo impulsa el egoísmo, Cristo enseña el servicio; mientras el mundo mide el éxito por las posesiones, Dios lo mide por la fidelidad.
Pero esta elección también trae un inmenso privilegio: ya no necesitas demostrar tu valor para ser amado. En Cristo ya eres aceptado, perdonado y llamado hijo de Dios.
Piensa por un momento en tu hogar. Tal vez haces grandes esfuerzos por ser un buen esposo, una buena esposa, un padre responsable o un hijo obediente, pero a veces sientes que nadie reconoce tus sacrificios. Recuerda que Dios sí los ve. Cuando comprendes que eres elegido por Él, dejas de vivir buscando el aplauso humano y comienzas a servir con amor, sabiendo que tu recompensa viene del Señor.
En las finanzas ocurre algo parecido. El mundo dice que el éxito consiste en acumular riquezas para impresionar a los demás. Pero quien entiende que ha sido elegido por Dios administra sus recursos con sabiduría, generosidad y gratitud. Ya no compra para aparentar ni se endeuda para competir con otros; aprende a confiar en la provisión del Padre y a usar lo que tiene para bendecir a su familia y ayudar a quienes lo necesitan.
En el trabajo también enfrentamos desafíos. Quizá otros ascienden utilizando la mentira, la manipulación o la deshonestidad. El creyente elegido por Dios recuerda que su verdadera promoción proviene del Señor. Por eso trabaja con excelencia, mantiene su integridad y refleja el carácter de Cristo aun cuando nadie esté observando.
Las amistades también ponen a prueba nuestra identidad. A veces somos presionados para participar en conversaciones, actitudes o decisiones que no honran a Dios. En esos momentos debemos recordar que no fuimos llamados a encajar a cualquier precio, sino a ser luz en medio de la oscuridad. No necesitamos abandonar a nuestros amigos; más bien, estamos llamados a influir positivamente en ellos con nuestro testimonio, nuestra compasión y nuestra coherencia.
Quizá has experimentado rechazo, críticas o momentos en los que sentiste que no eras suficiente. Tal vez alguien te hizo creer que nunca llegarías lejos o que no tenías valor. Pero la Palabra de Dios dice algo completamente diferente: el Creador del universo te escogió personalmente. Él conoce tu nombre, tu historia, tus heridas y también el propósito extraordinario que preparó para tu vida.
Dios no elige personas perfectas; Él perfecciona a quienes elige. No llama a los más capaces para luego amarlos, sino que ama a quienes llama y los capacita para cumplir Su propósito. Tus dones, talentos, experiencias e incluso las pruebas que has superado pueden convertirse en herramientas para bendecir a muchas personas.
Hoy es un buen día para dejar de compararte con los demás y comenzar a caminar con la seguridad de que perteneces al Señor. Vive con la confianza de un hijo amado, habla con la autoridad de un embajador del Reino y sirve con la alegría de quien sabe que fue escogido por gracia.
No permitas que el rechazo del mundo silencie la voz de Aquel que te llamó por tu nombre. Si Dios te eligió, también te sostendrá, te fortalecerá y cumplirá Su propósito en ti.
Porque cuando comprendes que eres elegido por Dios, dejas de vivir buscando aceptación y comienzas a vivir cumpliendo tu misión.
Por: William de Jesús Vélez Ruíz [WilliVeR]
El Periódico Web
Periódico Chicamocha News
Internet Para Educar

.gif)
/hotmart/product_pictures/86e2c33c-95f1-419c-b12b-20166a4ba344/GEWEBLogo.png)



