El Arte de Volar sobre la Tormenta: El secreto bíblico para renovar tus fuerzas (No es lo que piensas).

 Nueva Fuerza – Cuando esperar en Dios renueva el alma

Querido seguidor de “La Promesa Diaria”,
todos, en algún momento, llegamos a un punto donde las fuerzas parecen agotarse: el ánimo baja, la fe se debilita y el cansancio se hace sentir no solo en el cuerpo, sino también en el corazón. En ese contexto, la promesa de Isaías 40:31 resuena como un bálsamo para el alma:

“Pero los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas. Se elevarán en lo alto como águilas. Correrán y no se cansarán. Caminarán y no se fatigarán.”

1. Confiar y esperar: más que paciencia, una actitud de fe

En el texto original, la palabra “esperar” no significa pasividad, sino una expectativa activa, una confianza firme y constante en Dios. La Escritura nos muestra que esperar en el Señor es una postura del corazón: reconocer que nuestra fuente no está en nuestras propias capacidades, sino en Él.

A lo largo de la Biblia vemos este principio repetirse:

  • David, perseguido y cansado, aprendió a decir: “Espera en el Señor; esfuérzate, y aliéntese tu corazón” (Salmo 27:14).

  • Elías, exhausto en el desierto, recibió fuerzas renovadas cuando descansó y escuchó la voz de Dios (1 Reyes 19).

Dios no reprende el cansancio, pero sí nos invita a no quedarnos atrapados en él.

2. Renovar fuerzas: el intercambio divino

Isaías nos revela un principio espiritual profundo: cuando confiamos en Dios, Él intercambia nuestra debilidad por Su fortaleza. No se trata solo de resistir, sino de elevarse “como las águilas”. El águila no lucha contra la tormenta; usa el viento para subir más alto. Así también, quien confía en Dios aprende a ver las pruebas como oportunidades para crecer en fe y madurez.

3. Esperar en Dios es prepararse para Su obrar

Esperar en el Señor se parece mucho a preparar la casa para un invitado especial. No es quedarse de brazos cruzados, sino ordenar, limpiar y disponer todo para su llegada. En lo espiritual, esto significa alinear nuestras decisiones, pensamientos y actitudes con la voluntad de Dios.

4. Ejemplos aplicables para la vida diaria

  • En el hogar:
    Cuando surgen tensiones familiares o preocupaciones económicas, esperar en Dios implica orar juntos, hablar con respeto y tomar decisiones guiadas por la fe, no por la desesperación. En lugar de reaccionar con enojo, eliges confiar en que Dios traerá provisión y paz.

  • En el trabajo:
    Frente al agotamiento laboral, la presión o la incertidumbre, esperar en el Señor significa hacer tu parte con excelencia, sin perder la integridad, creyendo que Dios abrirá puertas en Su tiempo. Él renueva la fuerza interior para seguir adelante sin rendirse.

  • En las amistades:
    Cuando hay decepciones o malentendidos, confiar en Dios te permite responder con gracia, paciencia y sabiduría. En vez de cortar relaciones impulsivamente, esperas en Dios para sanar, restaurar o, si es necesario, guiarte hacia nuevos comienzos.

5. Vivir desde la fuerza que Dios da

La promesa no es que nunca te cansarás, sino que no te quedarás sin fuerzas. Dios renueva, levanta y sostiene a quienes ponen su esperanza en Él. Cada paso de fe que das es un punto de encuentro donde Dios se manifiesta con nuevas fuerzas para seguir caminando en victoria.

Nuestro propósito de Vida es: Vivir la Palabra con V de Victoria.

Por: William de Jesús Vélez Ruíz [WilliVeR]


El Periódico Web
Periódico Chicamocha News
Internet Para Educar


    ¡Únete a esta travesía de autoexploración y motivación! 
    Despierta tu poder interior y descubre la maravilla de vivir cada día con propósito y pasión. 🚀

👁️‍🗨️Red de Negocios y Profesionales👆🏼   

ChicamochaNews.net - Multilenguaje